Ajenjo

El Ajenjo (Artemisia absinthium), es una hierba medicinal proveniente de las regiones templadas de Europa, Asia y el norte de África. En una planta de hojas perennes herbácea, con un rizoma leñoso del que parten tallos rectos. Es capaz de llegar al metro cincuenta de altura, aunque lo normal es que oscile entre los 80 centímetros y el metro veinte. Sus hojas son de color verde plateado, y están protegidas por vellosidades de color blanco y glándulas productoras de aceite. Algunas son basales, y llegan a medir 25 centímetros, y otras están dispuestas sobre el tallo, alcanzando una longitud de entre 5 a 10.

el ajenjo

Existe todo un universo místico alrededor de esta planta, a la que se la ha denominado “la madre de todas las hierbas”, pero la realidad es que esta hierba de sabor amargo tiene muchísimas propiedades curativas, muy utilizadas en la medicina natural desde la época del antiguo imperio egipcio, pasando por los griegos, hasta llegar a nuestros días, en los que se la utiliza como tónico, febrífugo y antihelmíntico, a pesar de que debe tenerse mucho cuidado con su consumo, ya que su aceite esencial es altamente venenoso.

La propiedad más aprovechada de esta planta es la que actúa sobre el estómago contrarrestando la indigestión y el dolor estomacal, y estimulando la producción de jugos gástricos. Esto último ayuda a descongestionar el hígado, lo cual es muy bueno en casos de insuficiencia hepática. También actúa sobre el útero con su función de emenagogo, facilitando la menstruación.

El ajenjo es el principal ingrediente utilizado en la preparación del licor de absenta, y uno de los que componen el vermut. La absenta es ilegal en muchos países del mundo, ya que funciona como un potente alucinógeno neurotóxico que puede resultar adictivo, o incluso mortal.